Aldeas SOS en la pandemia

30 Agosto, 2020
8:58 am

Spread the love

 

Aldeas Infantiles SOS nació en el año 1982 con la misión de ofrecer un entorno familiar seguro a niños, niñas, adolescentes y jóvenes en riesgo social, procurando un crecimiento que les permita desarrollar su potencial al máximo y ser autosuficientes en el futuro.

La oenegé, además de estar presente en la ciudad capital, se encuentra en Penonomé, David y Colón, a través de una serie de programas destinados a proteger a los niños y adolescentes más vulnerables. Como parte de esa labor, alimentan a más de 200 niños, niñas, adolescentes y jóvenes que se encuentran en los albergues que Aldeas Infantiles SOS tiene desplegados por el país.

Todas estas iniciativas son financiadas a través de numerosos aportes, tanto de donantes individuales, empresariales y gubernamentales, como de organizaciones cívicas como el Banco de Alimentos de Panamá, la Cámara Panameña de Desarrollo Social y Aliados por la Niñez y la Adolescencia.

Las SOS en el mundo

La primera Aldeas Infantiles SOS, fundada en Imst, Austria, por Herman Gmeiner, nació a raíz de los estragos de la Segunda Guerra Mundial, en 1949. Gmeiner decide crear hogares para los niños y niñas que no contaban con uno, apoyado por las madres que perdieron a sus hijos e hijas con la finalidad de formar nuevas familias.

El éxito de la primera Aldea Infantil SOS llevó a que numerosos amigos y colaboradores difundieran la idea por todo el mundo, comenzando por Europa y luego a otros continentes.

Antes de la pandemia, Aldeas Infantiles SOS trabajaba con la niñez, adolescencia y juventud bajo la modalidad de Cuidado Alternativo, que consiste en un monitoreo constante a través de visitas que fortalecen la unión familiar; en conjunto con el desarrollo de programas de fortalecimiento familiar con la finalidad de evitar situaciones que obliguen a la pérdida del cuidado familiar y que tengan que volver a recurrir a la ayuda de la oenegé.

Sin embargo, las medidas de aislamiento adoptadas tras la llegada de la pandemia de Covid-19 al país, obligaron a limitar y disminuir aún más las visitas familiares.

“Con los niños, niñas, adolescentes y jóvenes que se encuentran acogidos hacemos el mayor esfuerzo posible por continuar brindándoles amor, protección y atención para su salud física y mental”, dijo la directora de Aldeas Infantiles SOS Panamá, Merlín Hernández Ying.

El nuevo coronavirus también influyó en la logística de la oenegé y supuso un reto, ya que el sector de las organizaciones no gubernamentales y sin fines de lucro no se encuentra visibilizado en ningún bloque, lo que representaría un obstáculo para mantener su labor activa, según Hernández.

“El trámite para la emisión de los salvoconductos ha sido algo confuso por esta razón. Trabajamos por los derechos de la niñez y la juventud, esfuerzos que no pueden parar”, expresó.

 

El personal de Aldeas Infantiles SOS siguió trabajando, una parte está teletrabajando desde sus casas. Cortesía

 

La adaptación a la nueva normalidad conllevó que la mayoría del personal que trabaja en Aldeas Infantiles SOS fuese enviado a sus hogares, ya sea de vacaciones, tomando tiempo compensatorio o bien realizando sus tareas por medio del teletrabajo.

Los únicos que no se encuentran en esta situación son los psicólogos y técnicos, cuyo trabajo debe ser realizado en el campo, ayudando en el lugar a las “madres cuidadoras SOS” con los distintos problemas que presentan cada uno de los niños, niñas y adolescentes que se encuentran en las aldeas.

Para poder mantener sus servicios a la comunidad, la oenegé siguió trabajando con otras asociaciones sin fines de lucro para recaudar fondos con iniciativas como #RecuperaPanamá, una campaña del Fondo de Apoyo y Recuperación Comunitaria 2020 de United Way Panamá, en la que el público a través de la compra de sus camisetas puede ayudar a 28 fundaciones, entre las que se encuentra Aldeas Infantiles SOS.

Fuente original de la Noticia


Spread the love