El mito de los próceres del Dr. Olmedo Beluche

Mito de los proceres.
30 Mayo, 2022
6:04 am

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Por. Rommel Escarreola Palacios.

II Parte

El libro El mito de los próceres (2021) del Dr. Olmedo Beluche, también cuestiona la supuesta unanimidad panameña sobre la separación de Panamá.. Una de las tesis que plantea es que las fuerzas militares norteamericanas jugaron un papel activo definitivo. Considera que queda en entredicha que a inicios del siglo XX existía en realidad una nación panameña en ciernes diferente de la colombiana.’ (p.20)

Parte de ese mito que señala Olmedo es la manera como la historia oficial descrita por Sosa y Arce entre otros historiadores, que, luego lo refuerza en el capítulo XX con sus diez argumentos que veremos en la III parte de este artículo, narran los hechos de 1903, al considerar la adhesión al proyecto colombiano como frustración a la vocación comercial, razón por la cual hubo intentos de separación durante el siglo XIX y con el apoyo de los Estados Unidos esa ‘nación comercial’ pudo consagrarse como país independiente el 3 de noviembre.

El libro se sostiene también bajo la argumentación de que la modernidad capitalista, que dio inicio a la intervención norteamericana en el Istmo de Panamá sirvió a las naciones como Panamá a emplear la historia oficial con intenciones ideológicas, al falsificar e idealizar a los héroes como símbolos nacionales de la clase dirigente, ignorando los hechos sociales e históricos a las personas que no sirven a ese objetivo manipulador.

De esa manera, las historias oficiales (muchos de ellas escritas como novelas históricas, véase el caso de El Tesoro de Debayle de Octavio Méndez Pereira) se convierten en parte de una ideología nacionalista manipulada que sirve a la legitimación de ciertos intereses que controlan el Estado, el cual mediante la política educativa diseminan esa ideología colonial en los textos escolares de nuestro país. Esto se explica en el sentido de que como lo señalara Rotiman (2008), a lo largo de los años la primacía de la asunción de los supuestos y prejuicios del pensamiento europeo del siglo pasado –el racismo científico, el patriarcado y la idea de progreso refirmaron el carácter colonial del discurso científico.

Por eso esa historia oficial, que plantea Olmedo en su libro, con todos sus matices (más leyenda dorada o más versión ecléctica) omite y falsea lo que en realidad ocurrió. Esta tesis se apega a la teoría de White que demarca la línea entre lo que podía ser un discurso histórico que se apega a la retórica literaria (tropos) para idealizar de manera ideológica a los personajes que ostentan el poder para describir de forma novelada sus hazañas.

Por eso para el Dr. Olmedo ‘los acontecimientos de 1903 que desembocaron con la separación de Panamá de Colombia, de ninguna manera fueron un producto obligado de nuestro siglo XIX, pues de no ser por los intereses expansionistas del imperialismo norteamericano.’ (p.29)

Por eso la realidad de los acontecimientos del 3 de noviembre de 1903 está ligada ‘a las necesidades del capitalismo mundial de construir un canal por Panamá, ya que a finales el siglo XIX las potencias mundiales de esa época como Inglaterra, Francia y Estados Unidos buscaban expandirse comercialmente a los que se ha denominado fase imperialista del sistema capitalista. Precisamente, el Dr. Olmedo hace hincapié en varios elementos que consolidan su argumentación sobre la veracidad de la Leyenda negra en el sentido de que, por la ventaja geográfica, el Istmo de Panamá ha sido siempre codiciada por las potencias europeas desde la época colonial hispánica. Ante esta aseveración, la primera potencia que neutraliza todo intento de expansión de las potencias europeas fue los Estados Unidos mediante la firma de acuerdo del Tratado Mallarino-Bidlack.

Para sostener su argumentación. Beluche también cuestiona la perspectiva histórica de Ricaurte Soler, y de sus discípulos, cuya metodología, aunque sea pretendidamente ‘marxista’, acaban exaltando la vocación comercial de la ‘nación panameña’, con lo que terminan apoyando la leyenda dorada. Cuestiona, por ejemplo, de cómo el latifundista Santiago De la Guardia, líder conservador muerto por los liberales, se exalta como un héroe en la lucha por la ‘nacionalidad’, mientras Buenaventura Correoso es figurado de manera despectiva y siendo además, de la corriente liberal popular del arrabal.

El conflicto con el sistema colonial de la Zona del Canal tiene una relación directa con 3 de noviembre de 1903, aunque la historia oficial trata de desvincular ambos hechos según Olmedo para quien esa lucha del 9 de enero de 1964, desde el principio la llevó el pueblo, la clase trabajadora y su juventud estudiantil. Mientras que la clase dirigente, la oligarquía comercial, soñó con convertirnos en colonia. La verdadera independencia fue el 9 de enero de 1964 y no el 3 de noviembre. Ya sea oligarquía o rabiblancos lo revelaron cuando Tomás Arias introduce el artículo 136 de la Constitución sin dejar de incluir el 20 de diciembre se han arrodillaron a quienes nos robaron el Canal en ambos casos aplaudieron la intervención del poder imperial.

‘La intervención norteamericana en el Istmo de Panamá sirvió a las naciones como Panamá a emplear la historia oficial con intenciones ideológicas, al falsificar e idealizar a los héroes como símbolos nacionales de la clase dirigente, ignorando los hechos sociales e históricos’

Fuente de la notica


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