JAMONES, PAVOS Y ELEFANTES ENCADENADOS.

4 Noviembre, 2020
8:48 am

Spread the love

JAIME CHENG PEÑALBA
SOCIOLOGO Y DOCENTE PANAMEÑO

 

 

 

 

 

 

 

Por: Jaime Cheng Peñalba. Sociólogo y docente panameño.

Con la inauguración de la democracia política en nuestros pueblos latinoamericanos, también se estrena un estilo de captar votos y simpatía representado en el clientelismo político.

En Panamá, el clientelismo siempre se ha expresado en regalos y favores. Desde un principio, los políticos criollos y gobiernos de turno regalaban en momentos de elecciones pastillas, billetes de uno y cinco balboas, ropa, botellas y pachas de licor etc…

Con el pasar del tiempo el clientelismo como expresión maniqueísta para mantener contentos a los electores se ha ido diversificando y ha cobrado diversas manifestaciones al amparo de actos de corrupción cada vez más alarmantes. La entrega de pavos y jamones en épocas de navidad es de forma innegable una acción clientelista si proviene de un político o funcionario público no importa el pretexto.

El problema no está en el regalo, el problema está en el contexto en que se hace y cómo se hace. El regalo de jamón se ha convertido en una especie de emblema propagandístico para todos los políticos que quieren vender una imagen de bondad y solidaridad.

Los políticos saben que con regalar un jamón matan varios pájaros de un tiro: por un lado captan la atención y simpatía de un núcleo familiar y no de una persona solamente y por otro lado se calma una necesidad de hambre momentánea. El impacto que causa un regalo en el estado anímico de la gente varía de acuerdo al grado de necesidad. Si se trata de una persona desempleada y sin recursos económicos, el impacto en la psiquis será mucho mayor.

En todos los gobiernos donde se han hecho estos obsequios, no pasa desapercibida la mención, elogio o adulación del principal gestor de “tan noble causa” que recae en la figura del señor Presidente de turno.

El asunto es que este tipo de práctica crea dependencia y hace a la gente más permeable a “los favores a cambio de..” aparte de que también atenta contra la dignidad colectiva. Este paternalismo de Estado si no va de la mano con la formación en la autosuficiencia no sirve más que para formar masas alienadas de gente que se acostumbra a lo fácil.

Existe un cuento corto que ilustra esta situación de dependencia en la cual un niño que asiste al circo se cuestiona el por qué un elefante tan grande permanece encadenado a una pequeña estaca sin poder escapar. “¿Cómo puede ser posible que un elefante capaz de arrancar un árbol de cuajo sea preso de un insignificante pedazo de madera?” se cuestiona el niño. El padre del niño ante este cuestionamiento le responde que el elefante no escapa porque está amaestrado. Sin embargo, un anciano sabio que estaba cerca le responde que este monumental elefante no escapa porque desde pequeño ha estado así. Claro que intentó escapar pero la cadena y la estaca que lo aprisionaban eran muy fuertes en ese entonces, razón por la cual el elefante se resignó a su suerte.

Es precisamente que la intención del clientelismo político es mantener resignada a la población a su situación de pobreza. La entrega de pavo y jamón son las cadenas invisibles que la gente no ve o no quiere ver puesto que mucha gente se ha acostumbrado a esta forma de relación con los políticos que han perdido sus propias perspectivas.

Lo contrario del “clientelismo” sería autogestión, independencia, actitud crítica y dignidad pero ¿les convendría a los políticos y gobiernos de turno que la población sea independiente? ¿les convendría a los políticos y gobiernos de turno que la población sepa que en la entrega de pavos y jamones no hay más que un paliativo muy corto para que la gente se olvide de sus carencias eternas?

Si realmente los gobiernos quisieran hacer algo en favor de la población más necesitada empezarían por abaratar el astronómico costo de muchos medicamentos que se ha convertido en un negocio muy lucrativo de unos cuantos “bellacos” que se hacen ricos a costa de la salud de los más necesitados. ¿Por qué la atención de salud es mucho mejor para los que poseen recursos económicos más no así para los más pobres?

Espero que algún día la población comprenda que tiene la fuerza suficiente como para sacudirse la cadena que lo ha mantenido atado por tanto tiempo igual que el elefante encadenado. Sin embargo, no solo los políticos corruptos y los gobiernos clientelistas conspiran para que esto nunca sea posible, también está el poder de la desinformación de la prensa escrita y los canales de televisión.

 


Spread the love