Las libertades civiles, otra de las víctimas de la pandemia

Desde el inicio de la pandemia, las libertades civiles e han restringido solo por decretos presidenciales
7 Febrero, 2021
7:51 am

Spread the love

Panamá tiene una ‘democracia defectuosa’, pero ascendió 6 posiciones en la escala mundial desde el resultado de 2019 y actualmente ocupa el lugar 40 de la lista de 167 países.

La reacción de los gobiernos de la mayoría de los países a la pandemia del nuevo coronavirus, ha significado una reducción significativa de las libertades civiles en casi todo el planeta, afirma el Democracy Index preparado por The Economist Intelligence Unit para el año 2020.

El documento que contiene el análisis de los sistemas políticos de 167 países concluye que casi un tercio de la población del planeta vive bajo regímenes autoritarios, mientras que un 49% vive en algún tipo de democracia.

Resultados sorprendentes

Según los redactores del informe, desde que se inició esa medición en 2006, el resultado de 2020 ha sido el peor de todos. El índice categoriza a los países en cuatro grupos de sistemas políticos: democracias completas, democracias defectuosas, regímenes híbridos y regímenes autoritarios. El deterioro vivido en el mundo durante el año 2020 fue tal, que Francia y Portugal dejaron de ser consideradas democracias completas para convertirse en democracias defectuosas, mientras que El Salvador y Hong Kong cayeron de la categoría de democracia defectuosa a la de régimen híbrido.

En el listado de este año, el primer lugar a nivel mundial lo ocupa Noruega y el último, Corea del Norte. Canadá es el primer país americano en la lista, con el puesto 5, mientras que el primer país latinoamericano en el ranking es Uruguay, en el puesto 15, por encima de Estados Unidos, que está en el 25, mientras que Panamá está en el puesto 40 y Venezuela, en el 143.

Las buenas noticias del índice las dieron tres países de Asia: Japón, Corea del Sur y Taiwán, que ascendieron a la máxima categoría democrática por primera vez en el año 2020. Según el propio informe, esto se debió en gran parte a su manejo institucional y muy respetuoso de las libertades civiles durante la pandemia.

El significado del índice

En el estudio se utilizan cinco pilares para construir el índice de cada país. Estos son: procesos electorales y pluralismo; el funcionamiento del gobierno; participación política; cultura política, y libertades civiles. El índice es el resultado del promedio de los cinco pilares.

Para cada pilar se usa una escala de 0 a 10 puntos. Si el promedio de los cinco pilares es igual o superior a 8 puntos, el país se considera una democracia completa. Si el promedio es igual o superior a 6 puntos, sin llegar a los 8, el país es calificado como una democracia defectuosa. A su vez, si el promedio es igual o superior a 4 puntos, pero inferior a 6, la calificación es la de un régimen híbrido, y finalmente, cualquier puntaje menor a 4 recibe la calificación de régimen autoritario.

Según el índice, una democracia completa describe a aquel país en el que no solo se respetan los derechos políticos y las libertades civiles, sino que existe una cultura política enraizada que favorece a la democracia, así como también hay la presencia de un gobierno que funciona satisfactoriamente, la justicia actúa con independencia y prontitud, y los medios de comunicación son independientes y diversos, existiendo problemas limitados y focalizados en esas democracias. Por otra parte, la democracia defectuosa es aquella situación en la que un país tiene elecciones libres y competitivas, pero enfrenta desafíos significativos contra la libertad de expresión, carece de una cultura política fuerte, y existen debilidades importantes en la capacidad de gobernanza y funcionamiento del Estado.

Al otro lado del espectro están los regímenes híbridos, que son los países en los que existen procesos electorales con muchas irregularidades; se presiona y persigue a los opositores y a los periodistas; el poder judicial es corrupto, y la cultura política es muy débil. Finalmente, los regímenes autoritarios son aquellos que tienen muy poca libertad civil; presentan un estado de censura de los medios de comunicación y de los críticos del gobierno; carecen de un sistema de justicia viable, y existe un alto grado de represión de la sociedad civil y la cultura política. Usualmente estos países son dictaduras.

El resultado de Panamá

De acuerdo con el Índice de Democracia 2020, Panamá es la cuarta democracia en América Latina y el Caribe y la 40 de los 167 países estudiados por el informe. Estos datos se comparan favorablemente con los del año 2019, cuando en aquella ocasión, el país ocupó el sexto lugar latinoamericano, y el 46 a nivel mundial, con una calificación total de 7.05. En cambio, el puntaje total de Panamá en el año 2020 es de 7.18, lo que la ubica en la categoría de un país con una democracia defectuosa.

La pequeña mejora que impulsó a Panamá se debió a un incremento en los índices de funcionamiento de gobierno y de participación política.

De los cinco 5 pilares medidos en 2020, el puntaje más alto lo recibió Panamá en la categoría de procesos electorales y pluralismo con 9.58 puntos.

En la categoría de libertades civiles Panamá recibió un puntaje de 7.65, mientras que en la de participación política el puntaje fue de 7.22. En las categorías de funcionamiento del gobierno, Panamá obtuvo un puntaje de 6.43, mientras que en la de cultura política se recibió la nota más baja, la de 5 puntos.

Con todo esto, Panamá quedó fuera de la lista de las democracias completas latinoamericanas, conformada por Uruguay, Chile y Costa Rica, pero encabezando la de las democracias defectuosas de América Latina.

¿Qué pudo empujar el índice de 2020 a favor de Panamá?

El informe registra un aumento, como se explicó, aunque leve, en dos categorías muy puntuales: funcionamiento del gobierno y participación política.

En el caso del funcionamiento del gobierno, pudo haber influido en la lista el reconocimiento mundial que recibieron los esfuerzos de la exministra de Salud, Rosario Turner, para enfrentar la pandemia con transparencia e información científica. Además, la Autoridad de Innovación Gubernamental recibió su propio reconocimiento internacional al implementar el programa del vale digital, vinculado a la cédula de identificación personal.

Es posible que en materia de participación política, el lanzamiento del diálogo del bicentenario y la plataforma Ágora hayan sido ponderados favorablemente por los analistas internacionales. Es fácil imaginar los puntajes que hubiese obtenido el país si la ministra Turner no hubiese sido destituida, o si los casos de corrupción hubiesen sido combatidos.

En todo caso, los panameños tenemos muchas más expectativas sobre nuestra democracia y nuestro gobierno. El proyecto de convertirnos en una democracia completa bien puede ser la forma de cerrar más brechas.


Spread the love