Panamà Libre de Minería – La solicitud y derecho por defensa de montañas y ríos panameños es de años atrás

Defendamos nuestros ríos, y bosques es nuestra herencia, los colonizadores lo destruyen y luego se van
10 Junio, 2021
7:57 am

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El 21 de septiembre de 2008 15:27, Julio Yao <julioyao@gmail.com> escribió:

Estimado Milcíades Pinzón, amigos y compatriotas:

Las publicaciones e investigaciones… han estado aportando muy buena información sobre Petaquilla.  Lo único que lamentamos es que no encuentra espacio la información que proviene de las comunidades directamente afectadas.

La semana pasada llegaron moradores del  área donde tienen la planta principal. Las entrevistas dadas por los moradores, abogados y dirigentes del Comité pro Cierre de Petaquilla, a los medios principales del país, no son publicadas.  Como alternativa a este apagón, las circularemos por internet y, en primer lugar, a Uds.  Solamente tenemos tres ventanas abiertas:  «Encontremos soluciones», del licenciado Julio Miller; el noticiero de Radio Ancon (12m- 1pm, en sintonía 1020mw), el programa de la licencida Maribel Cuervo de Paredes, «Confrontacion en Radio» en La Típi-K  y, ocasionalmente,  La Estrella de Panamá y RPC Radio.

Para vuestra información, los daños y perjuicios son más graves de los que aparecen. Las actividades de minera Petaquilla, tanto de canadienses como de panameños, rebasan escandalosamente lo autorizado en el contrato.  Me refiero, por ejemplo,  a la tala ilegal de madera para fines comerciales y no para el proyecto minero; la captura y aniquilación de especies de fauna, algunas en franca extinción, que son cazadas por diversión o para traficar (cosa prohibida) y de lo cual son responsables individuos dentro de la mina y fuera de la mina, entre los que se encuentran acaparadores de tierras nacionales para fines «turísticos» e inmobiliarios.

Estos mismos personajes, de alta alcurnia social y política (algunos de cuyos empleados se relacionan con narcotraficantes) amenazan a los pobres indígenas y campesinos cuando capturan algún conejito pintado para poner la olla,  o cuando cortan algún arbolito para sus necesidades,  y encima tales delincuentes  les roban y quitan sus tierras.     Y la ANAM, bien gracias y Ud.  Y la Reforma Agraria, y el MIDA, algunos de cuyos funcionarios cooperan con los acaparadores en el saqueo de tierras que le deben reservar a nuestros campesinos e indígenas:  bien, gracias, y Ud.

Les recordamos a todos que estamos en el «Año de Hidalgo» («Chinga su madre el que deja algo», dicen los mexicanos).  Ya se llevaron las esculturas de los Juegos de Antaño.  ¿Por qué no le toman declaración a la primera dama si se ha publicado que ella ordenó su remoción del Museo del Niño y la Niña y las mandó al Parque Omar y ella «no es funcionario», como afirman altos personeros del aparato judicial y dice la Constitución?

Preguntemos:  ¿Por qué — como informa La Prensa — si ANAM está esperando a que la Corte Suprema aclare el significado de la sentencia, la misma entidad está cooperando con minera Petaquilla en cuanto a mitigación,  reforestación, etc., como afirma el diario, pese a no contar con ningún EIA?  ¿Hay o no contradicción en lo que se dice y hace?  ¿Por qué el Ministerio de Comercio, en atención y respeto a lo dicho por la Corte Suprema, no ordena la suspensión — aunque sea temporal — de sus operaciones hasta que se dilucide la cuestión?

Os invito a Uds a formar parte del Comité pro Cierre de Petaquilla, porque éste no tiene carácter localista sino nacional, visto que mina Petaquilla es el proyecto más peligroso para Panamá.   La concesión supera en área más de la mitad de la antigua Zona del Canal, es más grande que el Estado de Singapur y otros micro-estados, y según el contrato — que es peor que el Tratado Hay-Bunau Varilla  de 1903 — no tiene límites definidos.  Allí los canadienses y panameños actúan «como si fueran soberanos» (Artículo III del Tratado Hay-Bunau Varilla).

Exijamos una investigación de cómo y por qué se otorgó un contrato semejante en detrimento total de Panamá, cómo y por qué distintas administraciones han sido cómplices del mismo.    De hallárseles  responsables de lesión patrimonial,  deben ir a la cárcel, sus cuentas y haberes deben ser confiscados.  Pero esto no ocurrirá, obviamente, con un nuevo gobierno  PRD ni de la oposición.

El Estado panameño solamente recibiría (cuando haya ganancias), un escandaloso 2 por ciento de las regalías cuando, según la ONU hace 40 años, el mínimo debía ser el 8 por ciento.  El último año, de 2007 a 2008, Minera Petaquilla le pagó al distrito de Donoso, donde mayormente se encuentra el proyecto, ¡la astronómica suma de 318 dólares!  Al menos los gringos nos pagaban al principio 250,000 dólares oro al año, ajustados a 430,000 en 1936, reajustados falsamente a 1.5 millones en 1955.

Aún así, la minera pidió un porcentaje de descuento en estos impuestos municipales.  Mientras, Coclesito (centro de la mina) no tiene luz eléctrica sino unas pocas horas; no tiene acueducto ni agua potable (los estudiantes de la escuela se desmayan por deshidratación, diarreas, dolores de cabeza, etc.; hemos visto a personas a quienes se les cae la piel  porque tomaron contacto con el agua; las aguas servidas de la minera van a parar al Río San Juan, a orillas del cual (en el pueblo) los cien becarios del IFAHRU friegan sus trastos (pailas, platos, etc.) y se bañan lado a lado con las maestras y profesores de la escuela, desnudos,  en horas de la madrugada, todos inmersos en magníficas aguas servidas de la minera, ya cuidadosa y previamente contaminadas con químicos, basura tóxica y restos de combustible, y todos con ronchas y picazón en el cuerpo.

Y un último dato para los torrijistas, neotorrijistas, torrijistas reciclados, torrijeros y martinistas:  En el sitio exacto a orillas  del Rio San Juan, donde el general Omar Torrijos Herrera se bañaba o daba un chapuzón, bajo una enramada de pencas de palma real, luego de caminar varios kilómetros hasta Coclesito, rodeado de niños y moradores, nadie se puede bañar y ni siquiera hay merachos (morachos) ni camarones, porque se murieron de tanta acidez y contaminación en el agua.  He estado allí, donde quienes eran esos niños (como Carmelo Yánguez)  y ahora son hombres y ancianas (como Paolita y la madre de Nemesia)  integrantes todos del Comité pro Cierre de Petaquilla, nos lo cuentan con dolor y nostalgia.  Son los únicos verdaderos torrijistas que quedan, y por esa razón cada 31 de julio protestan contra mina Petaquilla.  En las primarias de Coclesito Balbina perdió.  Juan Carlos Navarro, quien pronunció un discurso allí el último 31 de julio y recibió una vaca por parte de mina Petaquilla, ganó.

¿Dónde quedó la «Yunta Pueblo-Gobierno»?

Atentos saludos,

Julio Yao, Serpaj-Panamá

Comité pro Cierre de Petaquilla.


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