Sin imposiciones

Imponer la vacunación seria coartar libertades.
5 Agosto, 2021
6:34 am

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Por. Mariano E. Mena/FUNDADOR Y EXSECRETARIO GENERAL DE CGTP

En esta oportunidad me meteré en terrenos fangosos donde las pasiones se vuelcan tanto en una dirección como en la otra; por tanto, respetando el derecho de cada quién volcaré mis pensamientos.

La vacunación contra el COVID 19, y toda la información vertida tanto a favor como en contra, ha generado un duro debate entre quienes la adversan como quienes la aceptamos y creo prudente que el mismo es bueno sin derramar las pasiones que nos lleven más que a una confrontación de ideas a los insultos e irrespetos como los que ya se observan.

Cada ser humano tiene reconocido una serie de derechos sobre los que nadie le puede imponer a otro introducir en su cuerpo sustancia alguna que la persona se oponga sí no es su voluntad; y que el mismo esté en goce pleno de sus conocimientos y raciocinio, por lo que no es admisible que el estado imponga la obligatoriedad de inoculación contra el covid 19.

Una medida de esa naturaleza sería intolerable ante una sociedad que ya no sabe qué hacer frente a todas las medidas tomadas por las autoridades; algunas arbitrarias para intentar detener el contagio del bicho maldito, y si bien es cierto que la población lo ha sabido resistir, aunque algunos hayan saltado la cerca para hacer de las suyas y a todos los niveles; desde ya vaticino que le traería grandes dolores de cabeza a la actual administración.

Todo indica que vamos hacia un mundo donde quien no esté vacunado contra el bicho tendrá restricciones; y ellos son libres de decidir si las admiten o no, medidas que seguramente se impondrán para evitar el avance del contagio y que impongan países como requisitos de ingreso; o en sitios privados como restaurantes, bares, discotecas, líneas aéreas, cruceros, servicios de transporte etc. Porque también es cierto que quienes están confiando en la poca o mucha protección que le brinda la vacuna, están obligados a exponerse al contagio.

Pues se trata de libertades y derechos que tienen que ser reconocidos recíprocamente tanto por quienes la adversan como quienes creen en ella, y como dejo Benito Juárez, entre los individuos como en las naciones; el respeto al derecho ajeno es la paz y por ahí va la cosa, tenemos que respetarnos y tener tolerancia si pretendemos que nuestro país camine por los senderos de la paz y la prosperidad. Y como dijera Tristán Solarte, mejor conocido como Guillermo Sánchez Borbón en sus columnas En Pocas Palabras durante la época de los militares. La tuya por si acaso.

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